UN ENCUENTRO FRATERNO VIVIDO EN CLAVE DE SINODALIDAD (FILIPINAS)

El 23 de enero de 2026 tuve la oportunidad de participar en el Encuentro Fraterno de Obispos y Superiores Mayores, celebrado en la Universidad De La Salle, en la avenida Taft, Manila. El encuentro fue organizado por la Conferencia Episcopal de Filipinas, a través de la Comisión Episcopal para las Relaciones Mutuas (CBCP-ECMR), en colaboración con la Conferencia de Superiores Mayores de Filipinas (CMSP).

La jornada fue una experiencia sencilla y profunda de sinodalidad vivida en comunión, participación y misión. Más de 80 obispos filipinos, junto con religiosos y religiosas, compartimos espacios de diálogo orante en pequeños grupos, marcados por la escucha mutua y el intercambio fraterno sobre nuestra misión pastoral común. El diálogo puso especial atención en el deseo de seguir fortaleciendo la comunión y la colaboración entre el episcopado y la vida religiosa, en un espíritu de corresponsabilidad y servicio a la Iglesia.

Fue significativo constatar un clima de cercanía y apertura, en el que obispos, religiosos y religiosas caminaban juntos, escuchándose con respeto y discerniendo comunitariamente los desafíos de la misión. Esta experiencia refleja el camino de Iglesia sinodal al que estamos llamados, donde el servicio, la escucha y el discernimiento compartido ocupan un lugar central. Como vida religiosa, este encuentro nos anima a continuar colaborando con obispos, sacerdotes, laicos y otros carismas, para que la Iglesia sea cada vez más un espacio de comunión, participación y misión.

En el diálogo también se reconocieron las heridas que existen y que necesitan ser sanadas. Al mismo tiempo, se expresó una esperanza compartida al renovar el compromiso de caminar juntos, atentos a la acción del Espíritu de Dios. En un mundo marcado por la pandemia, la guerra, el sufrimiento y la crisis ecológica, se subrayó la importancia de ser signos de esperanza y de mostrar, con gestos concretos, que la comunión es una realidad que se construye día a día.

El encuentro concluyó con la celebración de la Eucaristía y una cena fraterna, espacios que favorecieron la convivencia, la gratitud y el reconocimiento de la vocación compartida al servicio de la Iglesia y del Pueblo de Dios.

Hna. Joyce Q. Frianeza, OP
Filipinas