Evangelio: Mateo 10,26-33
“No tengáis miedo a los que matan el cuerpo”
Las primeras comunidades cristianas vivían bajo el impacto de la muerte de Jesús y acechadas por el riesgo de la persecución. San Mateo nos enseña la confianza sin caer en la ingenuidad. Jesús no engañó a sus discípulos ni les ocultó el riesgo que suponía seguirlo. Él mismo fue ejecutado por ser fiel hasta el final a la misión que el Padre le había confiado.
El miedo nos encierra en nosotros mismos y nos impide avanzar. La confianza nos sostiene cuando nuestra fe se siente débil por la enfermedad, la depresión o las dificultades de la vida, y brota de creer que, más allá de lo que alcanzamos a ver o sentir, nuestra vida está en las manos de un Padre bueno que se ocupa de nosotros en todo momento y circunstancia.
Aún hoy, se nos enseña que la confianza en Dios es imprescindible para encontrar la paz.
Pidamos al Señor que nos ayude a seguir siempre el Camino, la Verdad y la Vida.
Trust in God conquers fear and leads us to peace.
Hna. Mercedes López Rodríguez OP
