Evangeli: Mateo 18, 15-20
«Si tu hermano peca contra ti, ve y repréndelo a solas.»
Jesús nos recuerda que todos tenemos una misión: ser profetas con nuestra vida.
No se trata de juzgar ni condenar, sino de acercarnos al otro con amor, paciencia y delicadeza.
También hoy estamos llamados a no ser indiferentes ante el mal, la mentira o el egoísmo. Pero, sobre todo, estamos llamados a ser testigos del Evangelio con nuestra propia vida.
Señor, ayúdanos a ser profetas de amor y esperanza, y a llevar tu luz allí donde más se necesita.
H. Lương Thị Minh Phú, OP
Comunitat de Elisabets (España)
